Guía · Reconstrucción oncológica
Reconstrucción mamaria post-mastectomía
La reconstrucción mamaria es parte del tratamiento del cáncer de mama, no un procedimiento aparte. Esta guía explica qué es, cuándo se hace, qué técnicas existen y qué preguntar antes de decidir, con la misma seriedad médica con la que se aborda cualquier etapa oncológica.
- CMCPER, Certificación Nº 2607
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- Fuente
- Directorio del CMCPER (directoriocirugiaplastica.mx)
- Identificador
- CMCPER, Certificación Nº 2607
- Última verificación
- 29 jul 2026
- Verificado en el localizador oficial de Motiva
- Entorno hospitalario · Hospital MAC
- Atención bilingüe ES / EN
Qué es y cuándo
Reconstrucción mamaria: qué es y cuándo se hace
La reconstrucción mamaria es la cirugía que reconstruye la forma y el volumen del seno después de una mastectomía —la extirpación total o parcial de la glándula mamaria por cáncer— o, en algunos casos, después de una cirugía conservadora que deja una deformidad importante. No es un procedimiento estético independiente: las guías clínicas internacionales la reconocen como parte del tratamiento integral del cáncer de mama, al mismo nivel que la cirugía oncológica o la terapia sistémica.
Hay dos momentos posibles para hacerla, y la diferencia importa. La reconstrucción inmediata se realiza en la misma cirugía que la mastectomía, coordinada entre el cirujano oncólogo y el cirujano plástico. La reconstrucción diferida se hace meses o incluso años después, una vez que concluye el tratamiento oncológico —quimioterapia, radioterapia— o cuando la paciente decide reconstruirse en un momento posterior.
Qué opción aplica en tu caso no es una preferencia estética: depende del estadio del cáncer, de si tu plan de tratamiento incluye radioterapia, de la disponibilidad del cirujano oncólogo el mismo día, y de tu propia decisión informada. Por eso el primer paso siempre es una valoración conjunta con tu equipo oncológico, no una decisión aislada de cirugía plástica.
Técnicas
Dos caminos: implante/expansor o tejido propio
Existen, en términos generales, dos familias de técnicas. La reconstrucción con implante o expansor tisular coloca primero un expansor debajo del tejido remanente, que se va llenando en consultas sucesivas hasta crear el espacio suficiente; después se cambia por un implante definitivo en una segunda cirugía. Es la ruta más frecuente cuando la piel y el tejido remanente están en buen estado y no hubo —o no habrá— radioterapia extensa sobre esa zona.
La reconstrucción con colgajo autólogo usa tejido propio de la paciente, casi siempre del abdomen, para reconstruir el seno sin dejar un implante. El colgajo DIEP (Deep Inferior Epigastric Perforator) es la técnica microquirúrgica de referencia dentro de este grupo: preserva el músculo abdominal, usa piel y grasa del propio cuerpo, y con el tiempo envejece y se comporta como tejido natural, no como una prótesis. A cambio, es una cirugía microquirúrgica más larga y compleja, que exige entrenamiento específico y una recuperación propia además de la del sitio donante.
No hay una técnica "mejor" en abstracto. La elección depende de tu anatomía, de si recibiste o vas a recibir radioterapia —que complica la reconstrucción con implante—, de la cantidad de tejido donante disponible si se considera un colgajo, y de tus propias prioridades sobre tiempo de recuperación, número de cirugías y sensación de naturalidad. Esa conversación, con las dos opciones sobre la mesa, es justo lo que debería pasar en tu valoración.
Implante o expansor tisular
Ruta más frecuente; requiere buena calidad de piel/tejido remanente; suele implicar dos tiempos quirúrgicos (expansión y cambio a implante definitivo).
Colgajo autólogo (DIEP)
Técnica microquirúrgica con tejido propio del abdomen; no deja implante; cirugía más larga y compleja, con recuperación del sitio donante.
Radioterapia como factor decisivo
Si el plan oncológico incluye radiación sobre la zona, el tejido propio suele tolerarla mejor que un implante a largo plazo.
Reconstrucción de pezón y areola
Etapa posterior, independiente de la técnica elegida, que se planea una vez que el resultado principal está estable.
Candidatura
Quién es candidata, y qué se evalúa antes de decidir
La candidatura a reconstrucción mamaria se evalúa junto con tu equipo oncológico, no de forma aislada. Entran en la evaluación tu estado de salud general, el estadio y tipo de tratamiento del cáncer, si la radioterapia es parte de tu plan, la cantidad de tejido disponible si se considera un colgajo autólogo, y tus propias prioridades sobre el proceso.
Reconstruirse es una decisión personal, no una obligación. Lo que sí debería ser un derecho es recibir información completa y a tiempo sobre las opciones antes de decidir el tipo de mastectomía. La evidencia disponible en la investigación sobre esta brecha documenta que un porcentaje alto de pacientes desea la reconstrucción, pero solo una fracción menor recibe una referencia o una explicación suficiente de sus opciones en el momento de la mastectomía —un hueco de información, más que de deseo.
Esa es exactamente la conversación que buscamos cerrar en la consulta: no asumir que ya sabes lo que implica cada camino, sino explicarlo con el mismo detalle técnico que cualquier otra decisión oncológica, para que decidas con información real y no con lo que alcanzaste a escuchar de pasada.
Tiempos y etapas
El proceso rara vez es una sola cirugía
La reconstrucción mamaria casi nunca se resuelve en un solo procedimiento, y conviene entenderlo desde el inicio para no medir el proceso con la vara de una cirugía única. El número de etapas y el tiempo entre ellas dependen de la técnica elegida y de tu plan oncológico —en especial de si hay quimioterapia o radioterapia programada entre medio.
Con expansor, la primera cirugía coloca el dispositivo; después siguen varias visitas de llenado en consultorio a lo largo de semanas, y meses más tarde una segunda cirugía cambia el expansor por el implante definitivo. Con colgajo autólogo, la reconstrucción principal suele resolverse en una sola cirugía más larga, aunque puede requerir ajustes posteriores. En ambos caminos, la reconstrucción de pezón y areola —cuando se decide hacerla— es una etapa aparte, planeada una vez que el resultado de base está estable, y los procedimientos de simetría en el seno contralateral, si se necesitan, se coordinan en el mismo calendario.
- Etapa 1 — Reconstrucción principal: colocación de expansor/implante o cirugía de colgajo autólogo, coordinada con la mastectomía o de forma diferida.
- Etapa 2 (si aplica) — Cambio de expansor a implante definitivo, semanas o meses después, según tu plan oncológico.
- Etapa 3 — Procedimientos de simetría en el seno contralateral cuando se requieren, para que ambos lados coincidan en forma y posición.
- Etapa 4 — Reconstrucción de pezón y areola, la etapa final, una vez que el resultado principal está asentado.
Un componente de dignidad
La reconstrucción es parte del tratamiento, no un lujo aparte
Las guías clínicas internacionales tratan la reconstrucción mamaria como parte del manejo integral del cáncer de mama: recuperar la forma del cuerpo después del tratamiento no es un capricho estético, es una etapa reconocida de la atención a la que toda paciente debería tener acceso a información clara, exista o no la posibilidad económica de hacerla en ese momento.
La investigación disponible sobre esta brecha en México estima que apenas alrededor de un 7% de las pacientes mastectomizadas accede a algún tipo de reconstrucción, muy por debajo de los estándares que se documentan en otros países. Dentro de Baja California, el acceso a reconstrucción documentado públicamente sigue siendo muy limitado, y buena parte de esa brecha no es de falta de deseo de las pacientes, sino de falta de información y de referencia oportuna al momento de decidir la mastectomía.
Esa es la razón por la que esta página existe con este enfoque: no como un embudo de precios, sino como un espacio para que cualquier paciente —viva donde viva y decida cuándo decida— entienda con claridad médica qué implica reconstruirse, para que la decisión de no hacerlo, o de posponerla, sea una decisión informada y no un vacío de información. El criterio médico y el enfoque reconstructivo del cirujano son la base de cómo se explica cada caso, con honestidad sobre lo que la cirugía puede y no puede resolver.
Con honestidad
Riesgos y consideraciones
Como cualquier cirugía mayor, la reconstrucción mamaria conlleva riesgos que se revisan a detalle en tu valoración, y que varían según la técnica elegida:
- Infección o retraso en la cicatrización, más frecuente cuando hubo radioterapia previa sobre la zona.
- Contractura capsular alrededor del implante, que puede requerir una cirugía de revisión en el tiempo.
- Complicaciones específicas del colgajo, incluida la posibilidad —poco frecuente pero seria— de que el tejido trasplantado no reciba suficiente flujo sanguíneo y requiera manejo urgente.
- Asimetría entre ambos senos, que en algunos casos se corrige con una cirugía adicional en el lado contrario.
- Cambios en la sensibilidad de la zona reconstruida, que pueden ser permanentes.
- Necesidad de cirugías de revisión a lo largo de los años, sobre todo en reconstrucción con implante.
- Riesgos propios de cualquier cirugía mayor y de la anestesia, que se explican de forma individual según tu historial.
Si vienes de fuera
Proceso para pacientes locales y de California
Para pacientes en Tijuana con un diagnóstico reciente, el proceso arranca con una valoración que revisa tu historia oncológica completa —diagnóstico, estadio, plan de tratamiento— en coordinación con tu cirujano oncólogo y tu oncólogo médico, para definir si la reconstrucción inmediata es viable o si conviene planearla de forma diferida una vez que concluya el tratamiento sistémico.
Para pacientes de San Diego y el resto de California, lo más frecuente es llegar ya con la mastectomía realizada en Estados Unidos, buscando una segunda opinión o una reconstrucción diferida. En esos casos el proceso suele empezar con una consulta virtual bilingüe para revisar tu expediente e imágenes antes de cruzar, seguida de una valoración presencial para definir técnica y calendario quirúrgico.
La logística de recuperación sigue la misma lógica que cualquier cirugía mayor en Tijuana: conviene permanecer cerca los primeros días después de cada etapa, contar con un acompañante y dejar margen en el calendario de vuelos, sobre todo si el plan incluye varias cirugías espaciadas en el tiempo. La guía sobre <a href="/es-seguro-operarse-en-tijuana/">operarse en Tijuana</a> explica qué verificar antes de decidir dónde tratarte, y la de <a href="/turismo-medico/">turismo médico</a> detalla la logística del cruce fronterizo para cada visita.
Llega preparada
Qué preguntar en tu valoración
Antes de decidir un camino, vale la pena salir de la consulta con respuestas concretas sobre tu caso, no solo con folletos generales:
- ¿Qué técnica de reconstrucción se ajusta mejor a mi anatomía y a mi plan oncológico?
- ¿Conviene reconstrucción inmediata o diferida en mi caso, y por qué?
- ¿Cuántas cirugías necesito en total, y en qué orden?
- ¿Cómo afecta la radioterapia o quimioterapia programada al momento de reconstruirme?
- ¿Qué pasa con la simetría del otro seno y con la reconstrucción de pezón?
- ¿Cómo se coordina el seguimiento si vivo fuera de Tijuana?
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Dr. Alfredo Chama
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Aumento de busto
Para pacientes sin diagnóstico oncológico que buscan aumentar el volumen del busto.
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Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿La reconstrucción mamaria es lo mismo que un aumento de busto?
No. La reconstrucción reconstruye un seno después de una mastectomía por cáncer, dentro de tu tratamiento oncológico. El aumento de busto es un procedimiento estético para pacientes sin diagnóstico oncológico. Comparten algunas técnicas quirúrgicas, pero el objetivo médico y la evaluación previa son distintos.
¿Debo reconstruirme al mismo tiempo que la mastectomía?
No necesariamente. La reconstrucción inmediata se hace en la misma cirugía que la mastectomía cuando el caso lo permite; la diferida se hace después, muchas veces al terminar el tratamiento oncológico. Cuál conviene depende de tu estadio, tu plan de tratamiento y tu propia decisión, y se revisa en conjunto con tu equipo oncológico.
¿Qué es mejor, implante o colgajo autólogo (DIEP)?
Ninguno es superior en abstracto. El implante suele implicar una cirugía más corta y dos tiempos quirúrgicos; el colgajo DIEP usa tejido propio, no deja una prótesis y suele tolerar mejor la radioterapia, a cambio de una cirugía microquirúrgica más larga. La técnica adecuada depende de tu anatomía, tu plan oncológico y tus prioridades, y se decide contigo en la valoración.
¿Cuánto tiempo toma todo el proceso de reconstrucción?
Varía según la técnica y tu plan oncológico. Con expansor, entre la primera cirugía y el cambio a implante definitivo suelen pasar varios meses de llenado gradual. Con colgajo autólogo, la reconstrucción principal puede resolverse en una sola cirugía más larga. En ambos casos, la reconstrucción de pezón y los ajustes de simetría son etapas posteriores.
¿La reconstrucción interfiere con la vigilancia de una recurrencia?
Es una pregunta válida que se responde en conjunto con tu oncólogo, ya que el seguimiento oncológico depende de tu caso específico y no es algo que se defina solo desde cirugía plástica. Es exactamente el tipo de duda que conviene resolver antes de decidir la técnica, en coordinación con tu equipo de tratamiento.
¿Cuánto cuesta la reconstrucción mamaria?
Depende del número de etapas, la técnica elegida y tu plan oncológico específico, así que no publicamos una cifra genérica que no corresponda a tu caso. Preferimos darte una valoración personalizada después de revisar tu expediente. Escríbenos por WhatsApp y te orientamos.
¿Puedo reconstruirme años después de la mastectomía?
Sí. La reconstrucción diferida puede planearse meses o incluso años después de la mastectomía; no hay una fecha límite fija. Lo que sí conviene es una valoración que revise el estado de tu piel, tu tejido y tu historia oncológica antes de definir la técnica más adecuada en ese momento.
¿Qué pasa con el pezón y la areola?
Se abordan en una etapa posterior, una vez que el resultado principal de la reconstrucción está estable. Puede incluir cirugía de reconstrucción del pezón, tatuaje de areola, o ambas, según lo que decidas junto con tu cirujano.
Vivo en San Diego o en el resto de California, ¿cómo empiezo?
Atendemos en español e inglés y podemos iniciar con una consulta virtual para revisar tu historia oncológica antes de cruzar. La mayoría de los planes requieren permanecer cerca de Tijuana varios días después de cada etapa quirúrgica; el seguimiento posterior puede coordinarse a distancia. Revisa también la guía sobre operarse en Tijuana.
¿Es obligatorio reconstruirme después de una mastectomía?
No. Reconstruirse es una decisión personal, no una obligación médica. Lo que buscamos es que esa decisión —hacerlo, posponerlo o no hacerlo— se tome con información completa sobre las opciones disponibles, no por falta de explicación en el momento de la mastectomía.
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